Otro viaje fue el de la ida a El Salvador cuando Coquimbo Unido iba a la Libertadores y nos conseguimos una Liserco (microbus de recorrido urbano entre Coquimbo y serena), y en ella partimos más de 100 hueseros hasta El Salvador. Salimos de Coquimbo dando vueltas por la ciudad, porque ya íbamos todos bien sentados. De repente en la esquina cachábamos a algún güeon y lo agarrábamos y partía con nosotros también.
Llegamos allá y al chico Danny se le ocurre hacer un graffiti con un plumón, y aparece un paco de civil que le echa la choriá y ahí se armó una pelea, por la que la mitad del Hueso quedó detenido. Lo que pasaba era que dos semanas antes había ido la U y habían dejado la cagá, y en ese tiempo el Al Hueso era sólido y temido y por eso la policía nos estaba esperando.
Para suerte de nosotros los pacos de guardia eran casi todos coquimbanos así que la cosa fue en buena. En esas apareció una señora, la "señora Rosa", dueña de un restaurante del salvador envió pollo asado con arroz y tomate para más de 40 hueseros retenidos. Era una coquimbana.
El partido era a las 6 de la tarde y nos soltaron a las 4. Así que corrimos a buscar algún bar para remojar la garganta antes del encuentro. No alcanzamos a ordenar cuando nos llenaron la mesa con copete y comida gratis, que costeaban coquimbanos mineros del sector. Se nos acababa la cerveza y nos ponían de nuevo, se nos volvía a acabar y otra vez nos ponían más copete.
A todo esto había dejado a dos o cuatro compadres detenidos por violencia contra carabineros y posesión de drogas. Por eso no pudieron ir al estadio obviamente. Cuando el partido ya terminó y estábamos todos celebrando partimos todos a la comisaría a hacer un paro hasta que nos trajimos a los gueones.
Por D.H. |